El SEO autodidacta también habla TATATA

Todo un clásico: Okay, Houston, we’ve had a problem here! Ha llamado el cliente y dice que pone “venta” en Google y su empresa no aparece entre  las diez primeras posiciones de la página, pero que si pone el nombre sí que aparece. ¿Qué pasa?

Pasa, que mientras el SEO explicaba con toda su paciencia los detalles técnicos (para que no quede duda) de la diferencia entre las búsquedas naturales con palabras genéricas y las directas con el nombre de la empresa (que suele coincidir con el dominio), el cliente, se estaba acordando de que tenía que llamar a los proveedores, que acaban de volver a subir la tarifa de la luz o de que Messi está lesionado y de que no va a poder jugar.

Y como lo importante son los resultados, los detalles del cómo obtenerlos quedan almacenados automáticamente en el archivo de “Varios” del cerebro del cliente, en el que están también las fotos de la boda de la prima segunda del pueblo y las actas de las reuniones de la comunidad de vecinos.

En esta ocasión, a riesgo de caer en un lugar común, el cliente también tiene la razón.

Y la tiene, porque el SEO tenía que haberle explicado desde el primer momento en TATATA, o en el idioma en el que hiciera falta, que ni él es mago ni el ratón es una varita. He ahí el error: La comunicación.

El  impulso hacia el mundo digital a empresas acostumbradas a trabajar off line, es para muchos gerentes como dar un salto de fe.

Saben que funciona, porque han visto resultados, pero muchas veces confunden la rentabilidad y la inmediatez que preceden la fama de los entornos digitales con milagros. Como todo, lleva un proceso, y explicar que  dicho proceso lleva un tiempo y un trabajo importante de fondo, no hace que el SEO sea menos profesional.

Si Google solo tiene un Top Ten en la página inicial, ¿cómo se puede olvidar, un gerente que ha trabajado años para dar a conocer su empresa dentro de su sector a la competencia? Aparecer en estas posiciones con una búsqueda orgánica es un trabajo de estrategia que requiere conocimientos técnicos, sentido común y experiencia.

Esto también habría que recordarlo, aunque en TATATA. Así que un consejo: El lenguaje puede marcar una importante diferencia entre tener un cliente contento y uno que esté a punto decirnos adiós.

Y para no caer en mi propia trampa, para el que no lo sepa, SEO, son las siglas en inglés para Search Engine Optimization.

Publicado en SEO

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